El hotel está situado sobre una de las colinas más altas de Aswan y disfruta de unas vistas magníficas (especialmente de noche) del Nilo y de la ciudad. Enfrente de la avenida que conduce al hotel encontramos el famoso Museo de Aswan, que cuenta con una exhibición de historia Nubina de las fés cristiana e islámica.Las habitaciones son medianas y están decoradas en tonos pasteles. Los suelos son de baldosas y las habitaciones son luminosas y bien ventiladas. Están bien equipadas y son muy confortables. Los baños son aceptables, como corresponde a la categoría de este hotel. El restaurante es muy amplio y da a la piscina. Dispone de una terraza, donde se sirven refrescos y aperitivos y un cine. Es un buen hotel estándar que tiene una posición soberbia. |