UbicaciónEl hotel ocupa un palacio renacentista en un lugar delicioso para los amantes del arte. El palacio fue construido en 1459 por el primer Conde de Alba y Aliste y está en el centro histórico de la capital de la provincia de Zamora.HabitacionesEl ambiente medieval se evoca con armaduras, tapices y atractivas camas con dosel, estando en armonía con el magnífico patio, pasillos y escudos de armas de todo el hotel.RestauranteLa cocina típica de Zamora es fuerte y sabrosa con su propio carácter. Se pueden degustar platos como el bacalao a la tranca, pulpo a la sanabresa y presas de ternera. De postre, están el rebojo zamorano (una galleta muy sabrosa tipo duro) y las natillas almendradas.GeneralTiene 2 salas de conferencias y una refrescante piscina en el bien cuidado jardín exterior. |