El hotel se halla en el centro urbano y a unos cinco minutos andando desde la Estación Central. Las habitaciones son de tamaño mediano, con moqueta azul y paredes de tono crema. Cada habitación tiene una pequeña mesa y una silla. Los cuartos de baño son pequeños y con baldosas blancas. Todas las habitaciones tienen aspecto moderno, aunque algunas son bastante oscuras por la falta de luz natural por las pequeñas ventanas. El hotel no tiene restaurante, sólo un salón para desayunar, situado detrás del vestíbulo, con suelo de madera y mobiliario moderno. No sirve cenas. Es un hotel bien situado, adecuado tanto para grupos como para personas solas. |