El hotel está situado en Clontarf, un barrio arbolado en la costa de Dublín, a dos millas del centro de la ciudad y a tres del aeropuerto. Las habitaciones son medianas y están muy bien equipadas. Son modernas, pero conservan el ambiente medieval del hotel, con cortinas suntuosas y maderas oscuras. Todas disponen de enchufes eléctricos estadounidenses. El bar Knights sirve comidas y bebidas en un ambiente tudor único. El Drawbridge es un pub más rústico e informal, donde se sirve un almuerzo tipo buffet y comida típica de pub durante todo el día. El Templar's Bistro es un restaurante a la carta más formal. Un ambiente magnífico para quienes buscan un hotel dentro de un castillo, con un ambiente histórico y comodidades de vanguardia. Situado en un entorno tranquilo y a su vez a sólo 10 minutos en coche del centro. |