Está situado en una calle lateral angosta, a 5 minutos a pie del centro de Reykjavik. Las habitaciones varían en dimensiones, aunque la mayoría es pequeña, está decorada de forma agradable con colores cálidos y cuenta con mobiliario anticuado pero de categoría. Tanto los baños como los cuartos son pequeños y se encuentran en óptimas condiciones. El salón de desayuno está en la planta baja, junto al vestíbulo, y cuenta con un área de descanso. El hotel es perfecto para quienes viajen con el presupuesto ajustado. La situación no puede ser más práctica. |