Este hotel está muy bien situado, en el centro de Riga, enfrente de la Casa de la Opera Nacional y cerca del monumento a la libertad. El servicio de transporte público es muy bueno y el aeropuerto está a 20 minutos en coche. Las habitaciones son medianas y están en buenas condiciones, como los cuartos de baño. Están decoradas sencillamente, en tonos pálidos. El restaurante se encuentra en la planta baja y es grande y elegante. Está decorado con columnas de mármol y lámparas de araña. El mobiliario es de madera de pino oscura y las paredes están pintadas en rojo intenso. Este es un hotel que goza de una ubicación perfecta en el corazón de Riga. Si bien no es el hotel más lujoso, todo está mantenido en buenas condiciones por lo que es un buen establecimiento de primera clase. |